Cecilia Insinga es, sin lugar a dudas, una de las profesionales más respetadas de la pantalla chica. Junto a su marido, Diego Brancatelli (bastante polémico por cierto) forman una de las parejas más comentadas del ambiente, aunque siempre supieron mantener sus perfiles profesionales en veredas bien diferenciadas.
La trayectoria de la periodista fue construida a base de esfuerzo, recorriendo la calle y estando presente en los hechos más trascendentes de los últimos años. Sin embargo, en los pasillos de la televisión el clima se volvió espeso tras conocerse una noticia que nadie vio venir.
El runrún empezó a circular con fuerza este semana. Los compañeros de trabajo de Cecilia notaron un movimiento inusual y reuniones a puertas cerradas que indicaban que algo importante estaba por comunicarse de manera oficial.
Brancatelli, quien siempre suele ser el centro de las polémicas por sus posturas políticas, esta vez se mantuvo en un segundo plano. La protagonista absoluta de este cimbronazo es ella, quien decidió que era momento de poner un freno a tanto vértigo diario.
Fue recién tras meditarlo profundamente que Cecilia Insinga decidió presentar su renuncia indeclinable a Todo Noticias. Tras muchísimos años siendo una de las caras más queridas de TN, la periodista decidió que su ciclo en la señal de noticias más importante del país llegó a su fin.
Nuevos horizontes lejos de las cámaras y los micrófonos
La decisión sorprendió incluso a las autoridades del grupo, quienes le habrían ofrecido pasar a la pantalla de Canal 13 para intentar retenerla. Sin embargo, la cronista rechazó la propuesta de plano porque su idea es, al menos por ahora, abandonar el ejercicio del periodismo de forma definitiva. La despedida será este viernes.
El deseo de Cecilia es volcarse de lleno a nuevos emprendimientos privados, buscando una tranquilidad que la actualidad argentina no permite. Lo que muchos se preguntan en el ambiente es si estos proyectos serán familiares o si buscará un camino independiente de su marido.

Es imposible no recordar el paso de Diego Brancatelli por el mundo comercial con “Don Ahorro”, aquel supermercado con el que el periodista intentó probar suerte y terminó fundido. Ese traspié económico parece ser una lección aprendida para la pareja a la hora de encarar nuevos desafíos fuera de los medios.
Por ahora, Insinga se aleja de la dureza de la noticia para dedicarse a proyectos personales que le permitan disfrutar más de su tiempo. Deja atrás una carrera impecable en TN para lanzarse a la aventura de lo desconocido, apostando a que esta vez el éxito la acompañe en el ámbito de los negocios.
