La noche del jueves 30 de abril no fue una fecha más para la grilla de la televisión abierta argentina. El regreso de Viviana Canosa a la pantalla de Canal 9 generó un revuelo que se sintió en cada minuto de la transmisión.
Bajo el título de “Viviana”, a secas, la conductora volvió a una casa que conoce a la perfección para dar batalla en un horario donde los puntos de rating valen oro.
La expectativa era total, no solo por volver a ver a la periodista en su salsa, sino por el duelo directo que se planteaba en la vereda de enfrente.
En una televisión que no perdona, Canosa sabía que su pelea no era contra los tanques de la telerrealidad, sino contra un formato clásico que lleva años instalado en la mesa de los argentinos. La pulseada estaba echada y el resultado dejó a más de uno con la boca abierta.
El debut marcó un nuevo capítulo en la carrera de la conductora, quien se mostró segura y fiel a su estilo para tomar las riendas de la noche. En un contexto donde la audiencia es cada vez más esquiva, lograr captar la atención a las 23 horas es una tarea para pocos.
Canosa aceptó el desafío y salió a la cancha dispuesta a demostrar que su vigencia sigue intacta a pesar del paso del tiempo.
El duelo por el número sagrado: Canosa frente al equipo de Iúdica
La competencia directa fue contra un verdadero peso pesado de la pantalla de América. Mariano Iúdica, secundado por su mesa de humoristas, periodistas y actores, esperaba en “Polémica en el Bar” para defender su territorio.
Era un choque de estilos: por un lado, el análisis y la mirada filosa de Viviana; por el otro, el debate ruidoso y el humor costumbrista de la mesa más famosa del país.
El rating, ese número caprichoso que marca el pulso de la industria y el humor de los gerentes, fue el juez implacable de la jornada. Según los datos oficiales de IBOPE, la balanza se terminó inclinando hacia el lado de la periodista de Canal 9.
Viviana obtuvo un promedio de 1.3 puntos de rating, una cifra que, aunque parezca austera, le alcanzó para ganarle la pulseada al programa de Mariano Iúdica.
Haber superado a “Polémica en el Bar” en la competencia directa es un espaldarazo de confianza para Canosa y su producción. En un horario tan difícil como las 23, donde el encendido empieza a caer, lograr esa ventaja es un mérito que seguramente puso de muy buen humor a la conductora. Sin embargo, en los pasillos del canal ya se comenta que este triunfo es solo el primer paso de una escalera que todavía tiene varios peldaños.
Ajustes y desafíos para sostenerse en la competitiva grilla del 9
A pesar de la victoria frente a su rival directo, el panorama hacia adelante exige cautela y mucho trabajo de producción. Si bien el 1.3 de promedio le bastó para ganar esta primera batalla, la vara en Canal 9 suele estar un poco más alta. Se sabe que para garantizar la continuidad en la grilla y dejar tranquilos a los directivos, los programas deben aspirar a un piso mínimo de 2 puntos de rating.
Viviana deberá aceitar el formato y buscar esos decimales que faltan para blindar su espacio en la noche. La televisión actual no regala nada y cada noche es un examen nuevo frente a un público que tiene el control remoto en la mano y no duda en usarlo. La estrategia de ir a las 23 horas tiene sus riesgos, pero también la ventaja de captar a quienes buscan una opción diferente antes de irse a dormir.
La lucha por el rating seguirá siendo el plato fuerte de las próximas semanas. Por ahora, el brindis queda del lado de Canosa, que logró desembarcar con el pie derecho y darle una alegría a las autoridades del canal. El próximo jueves será una nueva prueba de fuego para ver si este triunfo fue apenas el efecto de la novedad o si la periodista logró reconquistar ese vínculo especial que siempre tuvo con sus seguidores.
