Pésimo momento para Dominique en pleno mundial

La cobertura de una Copa del Mundo siempre exige una marcha extra para los profesionales de los medios de comunicación. Entre la marea de hinchas, las transmisiones en vivo y el rimo frenético del minuto a minuto, los imprevistos están a la orden del día.

Para Dominique Metzger, la cita internacional en suelo norteamericano sumó un capítulo impensado fuera de las canchas. La conductora se encuentra actualmente en la ciudad de Dallas, Texas, uno de los puntos neurálgicos de la competencia y sede logística de su cobertura.

Fue justamente en el hotel donde se hospeda en esa localidad estadounidense donde la rutina periodística se interrumpió de golpe. Lo que debía ser un simple traslado en los pasillos del búnker de prensa terminó en un escenario de pura zozobra.

Minutos de pánico y encierro en Texas

La tranquilidad se quebró por completo cuando el elevador del complejo detuvo su marcha de forma abrupta, dejando a la cronista completamente aislada. Las imágenes que ella misma subió a sus plataformas digitales dejaron en evidencia que la procesión iba por dentro.

“Es bastante oscuro”, llegó a esbozar Dominique de cara a la cámara de su teléfono celular, intentando forzar una sonrisa que no lograba tapar la tensión del momento. A pesar del esfuerzo por llevar calma a sus seguidores, su rostro reflejaba una preocupación real y un fuerte estado de nerviosismo.

Quedarse atrapada en un cubículo de metal, en absoluta soledad y a miles de kilómetros de casa, no es bajo ningún punto de vista un hecho menor. Es una experiencia límite que suele despertar las peores pesadillas de cualquier persona que padece de claustrofobia.

El rescate y un final con recompensa

La falta de aire y la incertidumbre jugaron su partido, al punto de que la periodista terminó saliendo del habitáculo visiblemente afectada y toda sudada. Mientras el servicio técnico del hotel apuraba las maniobras de auxilio, Dominique reportaba la angustia del minuto a minuto: “Seguimos acá”.

Una vez que los operarios lograron abrir las puertas y ponerla a salvo, la gerencia del establecimiento gastronómico y hotelero reaccionó de inmediato para compensar el pésimo rato que le hicieron pasar a la argentina.

“Me están llevando a la habitación por el dolor que pase, por el sufrimiento, me van a hacer un upgrade”, relató la conductora, ya con el alma al cuerpo y caminando hacia el nuevo sector asignado.

Para dar vuelta la página, Metzger filmó los lujos de su nuevo espacio y quedó deslumbrada con los ventanales. “La vista que tiene mi cuarto, a todo el centro del skyline de Dallas”, comentó entusiasmada, mostrando los rascacielos tejanos antes de cerrar con un definitivo: “Bueno, no salió tan mal al final”.

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